Hablamos sobre la salud mental

Hablamos sobre la salud mental

Según la OMS (organización mundial de la salud), para el 2030, 1 de cada 4 personas padecerá de depresión. Actualmente, esta enfermedad es la primera causa de discapacidad en el mundo. Dicho esto, en España fue la segunda causa de fallecimiento de personas de entre 15 y 24 años de edad y la primera en jóvenes de 25 a 29 años en 2019 (INE,2021). A partir de esta edad, a pesar de no ser la primera causa, el número de muertes por suicidio aumentan exponencialmente hasta cuadriplicarse entre los 50 y 60 años. Así que, hoy tratamos un tema transcendental en Universo Neurodiverso hablamos sobre la salud mental. 

Definiendo la Salud Mental

La salud mental es un componente más de la salud, que se ve influida por la salud física y emocional. Muchas veces, la salud emocional se entiende como parte de la salud mental. A pesar de que éstas están íntimamente ligadas, desde Universo Neurodiverso, propone distinguir entre la salud mental y la salud emocional. Ya que, entenderlas por separado puede ser muy útil a la hora de cuidarse y tener mayor consciencia de donde está surgiendo el problema.

Por lo que, vamos a entender la salud mental como aquello que concierne al pensamiento y la salud emocional como todo lo que involucra la gestión de sentimientos. 

Por tanto, la salud mental es aquello que refiere al buen funcionamiento cerebral, es decir, las funciones cognitivas como la memoria, la atención, todo lo que concierne la gestión de pensamientos. Mientras que, la salud emocional refiere más bien a la parte endocrina, el mejunje bioquímico y hormonal, que puede ser influido por la mente pero, que se rige en gran medida por la regulación adaptativa al que se somete el cuerpo al estar en constante interacción con el mundo externo. Entonces, hay que tener muy clara la distinción entre las señales viscerales y las señales cerebrales. Ya que, esta distinción nos puede ayudar a comprender a cómo cuidarnos mejor.

Entonces, como todos los componentes de la salud, los problemas surgen por un problema de desadaptación entre el mundo interno (en este caso la regulación emocional y la gestión del pensamiento) y el mundo externo (el mundo físico, químico y social que nos rodea e influye) por lo que imprescindible tratar de analizar e intervenir en ambas. 

Un análisis crítico de la cifras

Actualmente, se habla de los problemas de la salud mental como la «pandemia silenciosa». Está connotación hace referencia a la impresionante cantidad de suicidios que hay diariamente en el país. Por otra parte, es crucial entender que:

Un ingreso hospitalario, debido a un problema de salud mental, se alarga hasta 5 veces más en días de hospitalización, que cualquier otra razón de ingreso hospitalario.

En 2019, la media general de estancia hospitalaria en España fue de 8,12 días, mientras que la media de un ingreso debido a un trastorno mental o comportamiento fue de 50,57 días. 

La salud mental y el consumo de drogas: su íntima relación

Todas las drogas legales e ilegales alteran el mundo interior químicamente y alteran el funcionamiento cerebral. El primer paso es apagar el cerebro pensante residente del lóbulo frontal. El lóbulo frontal nos ayuda a controlar al cerebro errante, esa otra parte del cerebro que lo único que quiere es ser estimulado y que le encanta la repetición.

Para entender esto, vamos a pensar un momento en una lista de reproducción de canciones, el cerebro errante, va reproduciendo la lista sin parar. Reproduce en repetición la lista una y otra vez, la parte frontal es la que interrumpe esa reproducción para elegir otra canción, parar la música, o incluso cambiar la lista de reproducción, una vez que la parte frontal ha actuado el cerebro errante sigue haciendo lo que sabe hacer, reproducir sin parar. Cuando apagamos por tanto la parte frontal solo podemos escuchar una y otra vez la misma canción. Es decir un pensamiento: otra vez. 

Esta analogía es resumen muy genérico de como funcionan las drogas en nuestro cerebro. Por tanto, en nuestra salud mental y emocional. En casos concretos las drogas pueden ser beneficiosas pero es muy importante que estén prescritas por un profesional experto que sepa exactamente adaptar la pauta a cada persona. Existen muchos estudios que analizan está relación entre de alteración cerebral y el efecto de las drogas.   

Normalizando la atención de la Salud Mental

Es habitual hablar de la rutina en el gimnasio o hablar sobre cuidar la dieta, asimismo se debe hablar de la salud mental. Normalizar los cuidados de la salud mental debe ser un como componente más de la vida diaria. 

Al igual que contar con una persona que nos ayuda con el entrenamiento, con la dieta, hablar de ir a la consulta de la o el psicólogo debería percibirse como un acto más de autocuidado.  Hablar de realizar ejercicios de meditación o de mindfulness deben considerarse como prácticas diarias de autocuidado como salir a correr o dar un paseo.  

 

El Backup Humano

El Backup Humano

El Backup humano

El término Backup proviene del inglés y quiere decir respaldo. Como dice: significados.com «Se usa principalmente en la informática, donde significa copia de respaldo de la información almacenada en un dispositivo electrónico. En español, este concepto se conoce también con los nombres copia de respaldocopia de seguridad y copia de reserva.» ¿Pero, es posible que exista el backup en los seres vivos? ¿Puede ser que haya un backup humano?

Cuando se estudia al ser vivo, al que sea, nos damos cuenta de que existen backups en todas partes. El ser humano igual que un sistema informático, es un sin fin de procesos donde existen controles de errores con una alta tolerancia a fallos. En otras palabras, podemos observar cantidad de redundancias o backups distintos que cuando fallan, desencadena el funcionamiento del siguiente backup para compensar el fallo. Estas redundancias, vías paralelas o backups pueden suplirse entre si cuando existe un error. Es decir, por cada error existe una serie de mecanismos compensatorios para que podamos seguir funcionando. Todos estamos diseñados con unos rigurosos procesos que son sostenibles y que priorizan el ahorro energético.   

Pero, ¿qué pasa cuando nuestro mundo interno realiza un backup? ¿Qué pasa cuando agotamos nuestros backups? ¿Son siempre buenos los backups?

Ejemplos del Backup humano

La programación del ser humano está grabado en el ADN. El ADN expresa todas las instrucciones para que el organismo  funcione adecuadamente. La cantidad de información que alberga el ADN es impresionante, el ADN de una sola persona equivale a dos veces el diámetro del sistema solar entero. La expresión del ADN puede verse afectado por una gran cantidad de variables y esto es lo que estudia la ciencia de la epigénetica. La existencia de backups a nivel de ADN es evidente, cuando alguna parte del ADN falla entra acción la expresión de otro gen, otro segmento de la cadena ADN. Por ejemplo, el gen SOX1 en presencia de de algunas enfermedades neurológicas, hipotéticamente, puede cambiar su rol habitual para proteger y promover la proliferación de neuronas.  Otro ejemplo, más evidente y menos abstracto de un backup humano es cuando utilizamos un sentido para compensar la falta de agudeza de otro. Esto pasa cuando no encontramos algo dentro del bolso por el tacto y compensamos con la vista.  

El peligro del Backup humano

El peligro más evidente del backup es que un error puede no ser detectado hasta que no hay una gran acumulación de ellos y ya sea muy difícil remediarlos. Un error puede esconderse tras respuestas adaptativas o compensatorias en una persona. En otras palabras vamos poniendo parches pero seguimos sumando errores hasta que finalmente el sistema se satura y falla en vez de remediar el problema desde el origen.

Por lo que siempre:

es mejor prevenir que curar 

La importancia de Resetear o Reiniciar la máquina

 La RAE explica este concepto como:  «cargar de nuevo el sistema operativo en una computador u otro dispositivo electrónico». Ya hemos filosofado sobre el concepto de que los humanos tienen backups. Pero, si tenemos backups, ¿también tenemos una forma de reiniciar o resetearnos?

No existe todavía una clara evidencia científica que aclare esta pregunta. Aún así, quizás en un futuro podamos atrevernos a decir que sí ciertamente existe un reseteo del cuerpo humano. Por ahora, sabemos que hay algunas actividades pueden ofrecernos beneficios y ayudarnos a regular nuestro mundo interno a nivel físico y psíquico. Todas tienen que ver con entrenar nuestra interocepción: la capacidad de percibir las señales de nuestros órganos internos como tener hambre, sed, tener ganas de ir al baño, etc.     «e

Actividades que reinician y resetean el backup

Dormir: Regula el reloj interno y tiene una importante función a nivel de organización en cuanto a la memoria (que memorias tirar, cuales guardar, que tener a mano…). Siendo incluso beneficiosas las siestas. 

Respirar: Es un forma de consciente de activar el sistema parasimpático, lo cual crea una cascada para que todo el organismo mande señales de seguridad y calma a todo el cuerpo, lo cual deja tiempo y paso a la autoregulación del cuerpo y la mente.

Caminar: realizar ejercicio moderado aeróbico como caminar especialmente en contacto con la naturaleza incrementa la capacidad pulmonar y activa procesos en el cuerpo que nos hacen estar más felices, alerta y atentos.

Alimentación: es imprescindible llevar una dieta que sea adecuada e individualizada a las necesidades de cada persona. Una buena alimentación es la primera forma de prevención en enfermedades crónicas e incluso puede ser una forma para remediar enfermedad.

Meditar: Incrementa la consciencia a nivel de pensamientos, lo cual también nos ayuda a detectar ciertas emociones y pensamientos que pueden estar influyendo en nuestra salud. La meditación además nos permite cambiar estas emociones y pensamientos antes de que nos produzcan efectos a largo plazo (antes de que se acumulen errores en el sistema).

Yoga: Conectar con el cuerpo, incrementa la conciencia corporal facilitando detectar desequilibrios y corregirlos. Por ejemplo, tener más fuerza en un lado del cuerpo que otro puede provocar desequilibrio de nivel muscular y crear tensión. Realizar ejercicios propioceptivos como los estiramientos y fuerza nos ayuda a reajustar y equilibrarnos. 

Bibliografía

Kanwore, K., Guo, Xx., Abdulrahman, A.A. et al. SOX1 Is a Backup Gene for Brain Neurons and Glioma Stem Cell Protection and Proliferation. Mol Neurobiol 58, 2634–2642 (2021). https://doi.org/10.1007/s12035-020-02240-6 

Rehabilitación y COVID-19

Rehabilitación y COVID-19

Con la llegada y prolongada pandemia del COVID-19, hemos tenido que adaptarnos, reciclarnos y renovarnos. El COVID-19 nos ha permitido observar cuales son nuestras fortalezas y nuestras debilidades, especialmente en relación con nuestra salud. Por tanto, ahora que somos más conscientes de esto, existe una oportunidad única para afrontar de pleno estos problemas. Es decir, mejorar nuestra salud tanto a nivel individual como a nivel colectivo. Hoy hablamos de rehabilitación y COVID-19.

Sabías que…

Se estima que entre el 60 y el 85% de los pacientes que ingresan en UCI por la COVID-19 sufren secuelas importantes respiratorias, físicas y cognitivas.

El 80% de las personas que han pasado la COVID-19 sufren secuelas tras la infección, sobre todo fatiga (el 58%), cefalea (44%), trastornos de atención (27%) y disnea (25%).

– Los expertos nos explican que el COVID-19 está aquí para quedarse. Una encuesta de más de 100 inmunólogos de la Revista Nature revela que el 89% de los expertos consideran que es probable o muy probable, que el COVID-19 con el tiempo (no se sabe cuanto) será una enfermedad endémica como el resfriado. 

Mientras tanto, aquí en Universo Neurodiverso vamos a ver como podemos prevenir esas secuelas. Además, de dar algunos consejos para recuperarnos después de pasar COVID-19. 

Las secuelas del ingresado por COVID-19

Las secuelas más frecuentes causadas por Covid-19 son parecidas a otras enfermedad que implican una estancia prolongada en cama. Cuando no nos movemos y no realizamos actividades básicas como peinarnos, lavarnos la cara, etc. Podemos empezar a perder masa muscular y capacidades cognitivas de una forma más o menos acelerada, porque:

las personas estamos diseñadas para movernos con intención y lograr una finalidad concreta

No movernos puede acarear atrofia y daño en nervios periféricos (polineuropatías) las que causan a su pérdida de movilidad y fuerza, picor, dolor y adormecimiento de las extremidades.  

¿Por qué rehabilitación en respuesta al COVID-19?

La rehabilitación minoriza secuelas y atiende a las necesidades de recuperación de personas que han sufrido algún deterioro que dificultan realizar actividades en el día a día. Existen muchos profesionales involucrados en la rehabilitación que trabajan conjuntamente con un objetivo: la recuperación y reintegración de la persona a su vida cotidiana. Además, existen muchas medidas preventivas que desde la rehabilitación permiten disminuir esas secuelas. Esto se traduce en hospitalizaciones más cortas, secuelas menos graves, recuperaciones más rápidas y menor presión hospitalaria

¿Cuál debería ser la atención desde rehabilitación?

Desde rehabilitación la atención en Covid idealmente debe ser a tres niveles. 

1. Preventiva – Educación para la salud. Hábitos saludables en general como ejercicios respiratorios para fortalecer el sistema respiratorio o manejo del estrés. 

2. Aguda – Desde la UCI, aunque la prioridad inmediata es salvar vidas en la UCI, no debemos olvidar lo que viene inmediatamente después,  la calidad de vida de la persona a la que se salva. Es aquí donde los profesionales de la salud especializados en rehabilitación, tienen un gran papel para disminuir la gravedad de las secuelas de la persona ingresada. Esto también permite que la transición después a planta sea mucho más integrada. Haciendo así el proceso de recuperación mucho más fluido. Ya que se acompaña a la persona durante todas las fases de hospitalización.

3. Ambulatoria – La reincorporación a la vida cotidiana es un momento clave para la detección de necesidades. ¿Qué me cuesta más que antes? Esto ya no lo puedo hacer… Este es el momento de atender a todas las secuelas restantes y encontrar estrategias para manejar las tareas del día a día.   

 

¿Qué puedes hacer desde casa?

Si has sufrido Covid, tienes secuelas y no sabes muy bien como afrontarlas os recomendamos ante todo que contactéis con vuestro centro de salud o profesional médico de referencia.

Aquí os dejamos algunas ideas de ejercicios y actividades (que tras el visto bueno de vuestro médico o médica) podéis realizar para seguir con vuestra recuperación:

Ejercicios respiratorios

Este vídeo de la fantástica Mariana Quevedo fisioterapeuta especializada en envejecimiento activo y recuperación funcional explica de una forma muy simple un serie de ejercicios para mejorar la capacidad pulmonar.

Yoga (Yin o restaurativo)

Existen cientos de recursos en internet gratuitos para realizar yoga por tanto elige alguno que mejor se adapte a ti y tus necesidades en cada momento.

Economía energética

Consiste en dosificar la energía que utilizamos a lo largo del día y ser eficiente con esa energía para conservarla. De esta forma poder realizar actividades de forma funcional sin llegar a la fatiga. Por ejemplo, a la hora de preparar la comida en vez de realizarlo de pie, podemos sentarnos en la mesa o utilizar un taburete para sentarnos a la hora de cocinar. Son pequeñas formas de ir economizando energía para llegar a un objetivo concreto. Asimismo, a la hora de realizar ejercicio, para no acabar con toda nuestra energía podemos repartir esa hora de ejercicio recomendable a lo largo del todo día y poco a poco ir incrementando el tiempo conforme nos encontremos mejor en la última sesión de por la tarde. También, consiste en priorizar y organizar, en vez de hacer todas las tareas domésticas en el mismo día podemos repartirlas en toda la semana para no acabar muy cansados y lograr completar estas tareas.

Equilibrio ocupacional

Proponemos equilibrio ocupacional porque mejora la calidad de vida en general. Además, nos ayuda a realizar esa economía energética. También, nos permite ser más conscientes de que tenemos que priorizar también el tiempo de descanso, ocio, autocuidado, comer, etc. todas estas ocupaciones que son tan importantes para nuestro bienestar. Planificar el tiempo y repartirlo bien entre ocupaciones.

Encuentra tu actividad de restauración

Encuentra algo que te sirva para desconectar de tus pensamientos o mantener tu mente totalmente ocupado en una sola cosa. Es decir, encuentra aquella actividad que te hace sentir bien, que te restaura la energía como por ejemplo meditar, pintar, escribir, escuchar música, etc. Una actividad que te vaya bien a ti, puede ser incluso una siesta después de comer. Reponer fuerzas y energías a lo largo del día puede ser una forma fantástica de descansar, no solo físicamente si no también mentalmente.

Principios de la plasticidad neural dependiente de experiencia

Principios de la plasticidad neural dependiente de experiencia

¿Qué es la plasticidad neural dependiente de experiencia?

La plasticidad neuronal dependiente de experiencia son todos aquellos cambios que ocurren a nivel central debido a una experiencia concreta. Por tanto,  las experiencias o actividades que más realizamos en nuestro a día a día están sumamente integradas en el cerebro. Experiencias como lavarse los dientes, peinarse el pelo y lavarse la cara son actividades que repetimos todos los días y sin quererlo son actividades tremendamente integradas en nuestro cuerpo y mente. Hoy en Universo Neurodiverso hablaremos sobre los principios de la plasticidad neural dependiente de experiencia.

¿Cómo funciona la plasticidad neural dependiente de experiencia?

La plasticidad neural dependiente de experiencia funciona a través de un proceso muy común el de aprendizaje.

Aprender es una actividad accesible para todas las personas.

Por tanto, la plasticidad neural también lo es.

Aprendemos sobre nuestras experiencias y como todos sabemos, practicar y practicar es una forma de mejorar la ejecución de cualquier actividad que nos proponemos hacer. 

Principios de la Plasticidad Neural dependiente de experiencia

(Jeffrey A. Kleim & Theresa A. Jones )

1. Utilízalo o piérdelo: no utilizar ciertas funciones cerebrales pueden llevar a la degradación funcional de esa función. Es decir, si dejamos de realizar una actividad por muy simple que sea podemos perder la capacidad de hacerla.

2. Utilizar es mejorar: El entrenamiento es fundamental para la mejora de una función especifica.

3. Especifica: La naturaleza del entrenamiento es la naturaleza de la plasticidad, por tanto repetir por repetir no significa nada si no estamos aprendiendo algo nuevo, por tanto es importante atender a la calidad del entrenamiento.

4. Repetir, repetir, repetir: La inducción de plasticidad requiere de la suficiente repetición de la habilidad a entrenar.

5.  Intensidad adecuada para una conexión adecuada: La inducción de plasticidad también requiere de la intensidad adecuada de entrenamiento o estímulo. Aunque no debemos pasarnos ya que, demasiada intensidad puede ser dañino y producir el efecto contrario.

6. El tiempo importa: Diferentes formas de la plasticidad ocurren en distintos momentos. Asimismo, existen ciertas ventanas en la vida de todas las personas en las que el cerebro naturalmente se predispone a formar nuevas conexiones. Otro ejemplo, es tras un daño cerebral donde existe un periodo de reorganización donde se pueden perder y reclutar neuronas para formar ciertas conexiones.

7. Emociónate: para que se induzca la plasticidad, la actividad que entrenamos debe ser significativa, motivante y ser lo suficientemente interesante para mantener nuestra atención. Además, si nos causa satisfacción el logro de la actividad que estamos entrenando nuestro cerebro le dará más importancia a largo plazo.

8. Edad: La plasticidad es más fácilmente inducida en cerebros jóvenes pero puede ser inducida a cualquier edad. Generalmente un cerebro acostumbrado a nuevos aprendizajes siempre tendrá mayor facilidad de inducir plasticidad sin importar la edad.

9. Transferencia: La plasticidad inducida por el entrenamiento de una actividad puede servir para aplicarse a otra actividad. Es decir, un aprendizaje puede servir para otro.

10. Interferencia: La plasticidad inducida para un entrenamiento también puede interferir en la adquisición de otras habilidades. En otras palabras, un aprendizaje puede interferir en otro. Por ejemplo, cuando sabemos muy bien el camino del trabajo a casa pero queremos ir a comprar a una nueva tienda, si nos dejamos llevar por el piloto automático (no prestamos atención) podemos sin quererlo acabar en casa en vez de la nueva tienda que era nuestro objetivo. Ese aprendizaje tan integrado esta interfiriendo en la adquisición de la nueva actividad, ir a la nueva tienda.

 

Referencias Biliográficas

  1. Trombly C. Occupational therapy for physical dysfunction. Baltimore: Williams & Wilkins; 1995.
  2. Pedretti L, Pendleton H, Schultz-Krohn W. Pedretti’s occupational therapy. St. Louis, Mo: Mosby/Elsevier; 2006.
  3. Nahum M, Lee H, Merzenich M. Principles of Neuroplasticity-Based Rehabilitation. Changing Brains – Applying Brain Plasticity to Advance and Recover Human Ability. 2013; 207(1):141-171.
  4. Rosenkranz K, Rothwell J. The effect of sensory input and attention on the sensorimotor organization of the hand area of the human motor cortex. The Journal of Physiology. 2004; 561(1): 307-320.
  5. Willard H Schell B. Willard & Spackman’s occupational therapy. Philadelphia: Wolters Kluwer Health/Lippincott Williams & Wilkins; 2014.
  6. Kleim J, Jones T. Principles of Experience-Dependent Neural Plasticity: Implications for Rehabilitation After Brain Damage. J Speech Lang Hear Res. 2008; 51(1):S225.
  7. Westlake KByl N. Neural plasticity and implications for hand rehabilitation after neurological insult. Journal of Hand Therapy. 2013; 26(2): 87-93

Inteligencia Emocional

Inteligencia Emocional

La inteligencia emocional son las habilidades de reconocimiento, uso, comprensión y manejo de los estados emocionales de uno mismo y de otros para resolver problemas y regular la conducta. Estas habilidades son fundamentales para entender nuestro mundo interno y externo y adaptarnos a él. Es por ello que es un aprendizaje crucial y clave en el desarrollo personal. En nuestro mundo tan sobrecargado de estímulos puede resultar difícil conectar con nuestras emociones y es por ello que la inteligencia emocional es todavía más importante. 

Principios de la inteligencia emocional

1. Reconocer nuestras emociones

Conectar con nuestras emociones y con las de los demás, consiste en escuchar el cuerpo. Puede ser que tengamos el estómago revuelto, el corazón acelerado o la cabeza nublada. No es solo la expresión de la cara, sino que es una serie de ocurrencias en nuestro cuerpo.

2. Entender las emociones

Entender su origen, el detonante por así decirlo, nos va ayudar en sentir mayor control sobre nosotros mismos y la situación.

3. Aceptar las emociones

Negar las emociones o cerrarse a ellas es una conducta de evasión poco adaptativa. Ya que, uno no se puede cerrar a un emoción específica sin cerrarse a todas las demás, buenas y malas.

4. Saber separarse de las emociones

Ver la situación desde la distancia nos ayuda a ver las cosas más claras y desde otros puntos de vista. Nos permite manejar nuestra conducta.

5. Aprender de las emociones

Nuestras emociones están allí para guiarnos, empujarnos a actuar, entender a otros. Son también una forma de autoconocimiento y por tanto elemento clave en la transformación de uno mismo. Quizás no podemos cambiar una situación desagradable pero podemos cambiar nuestros sentimientos hacía esa situación.

6. Transformar las emociones

Transformar emociones en energía para cambiar, crear, producir, crecer y básicamente para lo que uno quiera, las emociones nos ayudan a cambiar nuestra realidad.

Entrenando la inteligencia emocional

Desarrollar hábitos saludables de gestión emocional es un aprendizaje continuo que tiene lugar durante toda la vida. Los niños y niñas desarrollan estas habilidades por imitación e interacción social con su entorno más cercano, es decir, su familia. Es por ello, que nosotros los adultos debemos de dar buen ejemplo. 

Para reconocer nuestras emociones debemos dejar que nuestro cuerpo nos hable. La mejor forma para esto es: realizar ejercicio o meditar. La clave es no embotellar sino relajar, cuando embotellamos corremos el peligro de estallar o peor todavía desconectarnos de nosotros mismos. Ayudar a los pequeños a identificar sus emociones es tan simple como ayudarles a dar un nombre a esa emoción en el momento que la están sintiendo. Una vez reconocen sus emociones mejor y saben como nombrarlas pueden expresarlas de otra forma y les resultará más simple que reconozcan estas emociones en los demás. 

Para entender nuestras emociones debemos realizar un ejercicio de introspección. Es esta situación la que me hace sentirme así, una experiencia pasada, o he estado desatendiendo a mi autocuidado últimamente y la razón es orgánica como por ejemplo, estoy cansada. Encontrar la causa nos puede ayudar, pero no es imprescindible, evitar entrar en bucles sin fin y directamente aceptar lo que sentimos nos ayuda poder dar el paso para soltarlo y para poder cambiarlo.  

Alejarse de la situación, cuando nuestras emociones son demasiado fuertes, nos da un momento para recomponernos y empezar a disociar ese sentimiento-situación, da un paseo, sal al jardín, pinta, haz aquello que a te permite despejarte y así transformar esa energía negativa en la que tu quieras. 

Recursos

Existen muchísimos recursos de inteligencia emocional para todas las edades. Aquí os dejamos un super enlace: The Ekmans’ Atlas de las emociones 

Encontrarás más en nuestro Pinterest.

A falta de un recurso gratuito de reacciones fisiológicas de emociones os dejamos con esta imagen: 

Lauri Nummenmaa et al. PNAS 2018;115:37:9198-9203

Bibliografía 

INTELIGENCIA EMOCIONAL: DEFINICIÓN, EVALUACIÓN Y APLICACIONES DESDE EL MODELO DE HABILIDADES DE MAYER Y SALOVEY, José M. Mestre, Marc A. Brackett, Rocío Guil, Peter Salovey 

https://www.pnas.org/content/115/37/9198/tab-figures-data

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